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Nota del autor
En un momento del pasado, Juan Ignacio Vera, a la sazón editor de un periódico en papel que se llamaba EuroMundoLatino me propuso una colaboración en aquel periódico, sugiriendo que bajo el título de Una imagen vale más que mil palabras, publicara periódicamente una imagen expresiva. Acepté su propuesta de colaboración, pero, a mi vez, sugerí que la sección se denominara Imágenes y Palabras, explicándole que creía tanto en el valor de las imágenes como en el de las palabras, y que si una imagen puede valer, como se dice, mil palabras, una palabra puede valer mil imágenes, o cualquiera sabe. La propuesta fue aceptada y así se inició una colaboración largamente sostenida que propició la publicación de una larga serie de imágenes y palabras que hoy se recogen en este libro.
Implosión
Cuando algo se expande violenta o súbitamente hacia fuera decimos que explota o explosiona. Cuando algo se absorbe súbitamente hacia dentro, decimos que implosiona. Por coger un ejemplo cósmico, el big bang fue una explosión, y por eso el universo está aún en expansión. Sabios antiguos y cosmólogos modernos piensan que esta expansión cesará, e incluso irá seguida de una reabsorción cósmica (con o sin bang). En el terreno de las pasiones humanas la cólera nos lleva al borde de la explosión y la envidia de la implosión. Y en cuanto a las guerras, todas estallan al principio, pero algunas diríase que si no desenlazan en la paz pueden acabar en una desvastadora implosión. A juzgar por los efectos no siempre es fácil saber si se trata de una explosión o de una implosión. Los aparatos de televisión, generalmente, cuando creemos que explotan en realidad implotan. En ambos casos conviene estar lejos.
El juego del billar juego del billar No deja de ser un profundo y arduo problema del ser humano, el tener que dotar de sentido a su vida. Decimos: esto tiene sentido, o esto carece de sentido. O ¿qué sentido tiene? No es infrecuente que las religiones positivas afirmen, que el ser humano no es capaz de dotar de sentido a la vida desde sí mismo. Podemos preguntarnos ¿tiene sentido esta afirmación, o es una pretensión descabellada fruto de la desesperación? Yo digo: somos como bolas de billar (auto impulsadas y también propulsadas sin duda). Si adoptamos una buena trayectoria y hacemos bellas carambolas con los demás (es una manera de hablar ya se comprende), nuestra trayectoria cobra sentido y sumamos puntos. Si por el contrario nos movemos erráticos y nos limitamos a tropezar dando bandazos, nuestra vida no tiene sentido. Un artista importante, un científico, un empresario hábil, una buena persona que hace bien su trabajo es, desde un jugador estimable, hasta un virtuoso del billar de la existencia. En fin, más nos vale pensar un
poco y afinar la puntería si
no queremos caer en el absurdo.
Virtuosismo
Virtuosismo
Se dice que los intérpretes deben ser fieles a las indicaciones de los compositores. Sino ¿para qué las pondrían? Maurice Ravel se incomodaba cuando le pedían aclaraciones sobre matices o dinámica. -Todo está puesto en la partitura- replicaba molesto. En el estudio llamado revolucionario, Federico Chopin indica, con fuoco. El interprete decidió, como se puede ver, ser totalmente fiel a la indicación, y así, alcanzó la incandescencia. Fue muy aplaudido por última vez.
Libre
Libre de sospecha; libre de pecado; libre albedrío. Libre albedrío es esa supuesta capacidad de la voluntad para decidir. No es poca cosa porque la presunción de libertad supone responsabilidad. Kant dijo que en definitiva no existe más libertad que la libertad interior. Si esto fuera así, una persona sicológicamente libre y encarcelada sería más libre que una persona sicológicamente prisionera en libertad. Libre de sospecha supone la presunción de inocencia, que como todos sabemos está en crisis, dado que todos estamos bajo sospecha y vigilancia. Libre de pecado parece un deseo inalcanzable (lo de la piedra etc.) Pasa un taxi. Parece que libre. Me subo y sigo dándole vueltas al tema.
Amenazas
Una amiga mía ha tenido una pesadilla. Soñó que le pasaba lo que siempre había temido. En la realidad de su sueño tuvo que luchar mucho contra un enemigo anónimo pero siempre intuido. El sueño acabó bien y al despertar estaba agotada. Actualmente cualquier turista, puede, en cualquier parte del mundo, soñar la pesadilla colectiva: su avión es secuestrado, o su playa está minada, o, en los bajos de su coche una bomba lapa está adherida; o es confundido con otro y es detenido e interrogado largamente. Solo en muy pocos casos la amenaza será real en la realidad, pero sí será frecuente en la realidad, no menos real, de los sueños. Si como se ha dicho, la mayor libertad es la libertad interior, nuestra libertad está comprometida porque el miedo colectivo ha anclado en el inconsciente que alimenta nuestros sueños. Alimentemos nuestra imaginación con bellas imágenes y si nos toca soñar la pesadilla, paciencia, que toda la vida es sueño.....
Comunicación
En el Reino animal hay muchas maneras de comunicarse. Algunas son fastuosas, como las señales luminosas de los calamares; otras gestuales buscan causar impresión, como los cortejos de las aves, los fastos cortesanos, los desfiles militares y los rituales religiosos. También tenemos las señales sonoras que van desde los gruñidos, pasando por el canto de los pájaros, hasta la palabra articulada humana. Hoy el hombre domina la palabra. Solo le queda por perfeccionar el arte de la escucha.
La Fisgona: nos mira pero no muerde.
Amigos, en un mundo tan tecnológico como el que vivimos, en el que aparentemente todo está controlado por las redes informáticas, los satélites, las sondas espaciales y otros maravillosos ingenios, podríamos llegar a pensar que los duendes, los trasgos, los monstruos goyescos, las brujas de los aquelarres vascos, han desaparecido para siempre de nuestras vidas. Ciertamente no. Aquí tenemos una prueba objetiva de que no es así. La Fisgona nos mira. Su inquisitiva mirada nos inquieta. No nos preocupemos: es inofensiva; solamente alimenta nuestra fantasía.
El dolor de pensar
A La Fisgona le dolían las neuronas de tanto pensar y fisgar. Así que después de darle vueltas se decidió por el trasplante total de cabeza. Los cirujanos, asesorados por siquiatras y filósofos, optaron por fórmulas simplificadoras y reduccionistas del pensamiento. La operación, pionera en su género, fue un éxito, y aunque algunos opinan que desde la perspectiva de la evolución de la especie ha supuesto un retroceso de varios millones de años, lo cierto es que, de momento, no ha habido ningún rechazo ni físico ni sicológico; y ella se siente francamente mejor. El tiempo dirá.
Jugando a jugar
A pesar de cuanto se diga, la verdad es que nos pasamos la vida jugando. Jugamos de niños, de adultos y de ancianos. Ahora, eso sí, hay juegos de muy diversa naturaleza. Juegos infantiles, generalmente inocentes (aunque no siempre), juegos de azar, juegos de riesgo. La frontera entre unos y otros no es siempre clara. Por ejemplo, el poker puede ser una distracción o un vicio peligroso y en la Bolsa te puedes enriquecer o arruinar. Luego están los juegos de alto riesgo emocional como por ejemplo el cacareado juego del amor; o los juegos desesperados y suicidas, como la ruleta rusa. Entre todos los jugadores los más peligrosos son los que juegan a las guerras y extienden el juego a millones de jugadores involuntarios que son quienes, paradójicamente, sin amar el riesgo perecen en él. Así que como no podemos escapar al juego, ¡hagamos juego¡, ¡no va más¡. Y que haya suerte.
África
Él, ella. No sabemos si es un hombre o una mujer. No sabemos si piensa, si duerme, si espera, o si llora. ¡África¡ ¡África¡ ¡África¡. Eres enorme, extensa, variada, reserva natural, cuna de civilizaciones, origen del hombre. Eres frágil, claudicante, problemática, trágica. Él, ella, África, piensa, duerme, espera, llora; todo al mismo tiempo.
Vestuario
Mientras que la Naturaleza viste a los animales de mil maneras diferentes y a menudo fascinantes, los humanos, implumes como somos, hemos tenido que inventar los trajes, las indumentarias, los vestidos, e incluso la moda y sus increíbles y delirantes pasarelas. En realidad, los trajes, además de cubrir, son un mensaje social, una seña de identidad. Los hay que prestigian: más o menos oscuros, a rayas más o menos separadas (en los hombres siempre verticales desde luego, a excepción de los marineros), etc.; y los hay infamantes: a rayas blancas y negras horizontales. Estamos hablando del famoso traje a rayas: el degradante uniforme del reo (el de los hermanos Dalton y otros muchos no tan malvados y quien sabe si no a veces inocentes). El imaginario colectivo incluso viste simbólicamente a ciertos animales. Así se habla de cabrones con pintas, cerdos con tirantes, y cebras con sus trajes a rayas. Suponemos que cabrones, cerdos y cebras, afortunadamente, están al margen de tanta fantasía.
Ingeniería
Hasta ahora los ingenieros, arquitectos y
diseñadores se han venido aplicando a la construcción y fabricación de
objetos variados; unas veces con acierto y otras, seamos sinceros, con
franco desacierto.
Actualmente las novedosas técnicas de clonación
combinadas con las de manipulación genética y otras, están abriendo la
posibilidad de mutar y remodelar la figura humana.
Por la cuenta que nos tiene deseamos a estos
nuevos ingenieros mucho éxito en su noble aventura (dentro de la debida
cautela).
Blanca y negro
Recuerdo haber oído este cuento atribuido a indios
americanos.
Había una yegua blanca y muy veloz, que se llamaba
Luz blanca sentía envidia del bellísimo y fascinante color negro de Noche negra; negro como el azabache y el carbón. Noche negra sentía envidia del bellísimo y purísimo color blanco de Luz blanca; blanco como la nieve y la aurora.El jefe indio, que sabía lo que sufrían, les propuso cruzarse para tener un potro, que no sería ni blanco ni negro. ¿ Que sería? preguntaron Luz blanca y Noche negra.Sería gris. Rápidamente la yegua y el caballo renunciaron a aquella solución híbrida, y asumiendo que no se puede tener todo al mismo tiempo, recuperaron la calma equina.
Equilibristas
Fue Jorge Manrique quien dijo que hay que tener
buen tino para andar el camino (de la vida) sin errar; que es tanto como
decir que los menos hábiles (es decir la mayoría) erraremos.
Por su parte, reputados pensadores afirman que
vivimos al borde de un abismo en el que podemos precipitarnos, o ser
precipitados, en cualquier momento.
Si a ello añadimos la dificultad del ser humano
para dar, desde sí mismo, un sentido a su vida, se puede concluir que
estar aquí mirando y leyendo estas líneas es casi un milagro.
Y es que los poetas y los pensadores dramatizan lo
suyo.
Gengis Kan
Se llamaba Timuyín pero le proclamaron Gengis Kan, que quiere decir Guerrero valeroso, Gran Señor, o, Señor de Gran Brillo. Con excusas fútiles inició guerras y conquistas y adquirió fama de gran ferocidad, implacable con enemigos y rivales. Se dice que sus consejeros le ensañaron a apreciar el valor de ciudades y estados como fuente de riqueza. Vivió a caballo entre los Siglos XII y XIII, aunque sus bélicas hazañas pudieran parecernos actuales en cuanto a tácticas y motivaciones. No le faltó razón al poeta Homero cuando dijo: mucho tiene que moler el molino de los dioses para que los hombres cambien de forma de ser y de costumbres.
Arcano 12 No soy supersticioso. Cuando, hace ya mucho tiempo, dejé TVE, pensé, y así lo hice, crear una productora de cortometrajes. Buscando un nombre me decidí por Arcano 12. Entre los arcanos mayores del Tarot, esa baraja medieval y esotérica, el Arcano 12 se conoce por El Ahorcado, y también como El Colgado. Este personaje, colgado por un pie boca abajo, está relacionado con el mito nórdico de Odin y su emblema: yo mismo a mí mismo. El Colgado se ha colgado a sí mismo entre el cielo y la tierra. En sentido positivo, dice Juan Eduardo Cirlot, simboliza abnegación, sacrificio y entrega; en sentido negativo, ensoñación y escapismo. Me gustó y solicité la patente de marca Arcano 12. Con este nombre produje dos queridos cortometrajes La Locura del Sur y Presentación al pueblo, e inicié un tercero Dioses y diablos que quedó inconcluso por falta de medios. Ha pasado mucho tiempo, y ya digo, no soy supersticioso. Sin embargo ha sucedido que el otro día, después de pasear por el parque del Retiro, al salir por la puerta cercana a mi casa, allí en el suelo vi algo de color.Me acerqué y me pareció que se trataba de un naipe. Lo cogí y resultó ser El Ahorcado, El Colgado, The hanged man. Ya en casa busqué aquella vieja baraja del tarot de Marsella, a ver cuantas cartas tenía. Tiene ochenta; y una de la ochenta es el Arcano 12, El Colgado: yo mismo a mí mismo. No soy supersticioso, y aunque confieso que me sentí un poco turbado , creo que todo fue una pura casualidad.
Ferocidad
Cuando la tenía no estaba satisfecho, pero cuando
ella le dejó fue presa de un profundo estado de ansiedad, depresión y
cólera; poseído, sobre todo, por una cólera inmensa que no supo
controlar.
Fue denunciado, procesado y condenado. El juicio
fue justo, y no prosperó, dadas las circunstancias, el alegato de
trastorno mental transitorio.
Los hechos son los hechos.
Las apariencias La
Siempre se ha recomendado guardar las apariencias.
Si guardarlas puede parecer una hipocresía, no guardarlas resulta, casi
inevitablemente, una desconsideración. O peor.
Por ejemplo: el Dr. Jekyll, durante el día, no
permitía que se manifestara Hyde, que inhibido permanecía en la penumbra
de su personalidad. Hacía bien.
El profesor sesudo, el juez severo, el cirujano,
el divo, o el presidente de un consejo de administración, procuran (y
está bien que así lo hagan) ocultar el miedo al error, la inseguridad,
la impaciencia, la cólera, la desazón o la frustración que a menudo
sienten.
Sí; bien pensado es mejor guardar las apariencias.
Caminos
Parece que lo verdaderamente importante es que
haya un camino; un camino o una senda a seguir. Así, si transitamos por
caminos torcidos siempre podemos recuperar el buen camino.
Es fácil descarriarse. Lo dijo el poeta: mas
cumple tener buen tino para andar el camino sin errar. Y Jesucristo
afirmo: yo soy el camino. Y Escrivá de Balaguer llamó Camino a su obra
de culto. Y mucho antes los Upanishads indios dijeron: dos caminos se
abren delante del hombre... Y también el Tantra y el Tao chino se
propusieron como caminos o vías hacia lo supremo.
¿ Pero y si no hubiera propiamente camino?.
Caminante no hay camino dijo también el poeta. (Aunque poetas ha habido
muchos la voz poética es una: el numen poético tiene muchos registros).
Y también el poeta de los poetas concluyó: ya por
aquí no hay camino, porque para el justo no hay ley, él para sí es la
ley.
Y a diario y ante nuestra vista: el camino de
Santiago, tan transitado desde hace siglos.
Imaginación
En los cuentos que leíamos de niños, no era infrecuente que los objetos, en ausencia de sus dueños y especialmente por las noches, adoptaran conductas humanas, y, animándose, adquirieran vida propia, pasando a la acción; una acción, en ocasiones, incluso desenfrenada y transgresora. Tazas, tenedores, animales de peluche, soldados de plomo, tijeras de sastre, platos de cocina, saleros, libros etc. emprendían aventuras impensables, insólitas, y desde luego, insospechadas para sus propietarios. En el caso que nos ocupa propongo que imaginemos que en una tienda de alta costura, y en la soledad de la noche, Don dedal se ha puesto al cuello un foulard de zorro, al que ha añadido una fantasiosa rama de acebo (ya que estamos en Navidad), y se dispone a asistir a una gran fiesta de gala acompañado de algunas clientas a las que tanto conoce de sus innumerables pruebas.¿ Se lo imaginan?
El abejorro
Mi pensamiento es como un abejorro: no para de zumbar. Amanezco, y ya está zumbando; y aunque procuro distraerle de mil maneras, no atiende a razones. Patanjali en sus Aforismos, define el yoga como la supresión de los torbellinos mentales. Quizás Patanjali supo acallar su abejorro. Acaba el día. El cielo se ha puesto rojo, y mi abejorro (mi pensamiento ya saben), zumba y zumba... ; y, zumba.
Sopesando palabras
Teniendo en cuenta los problemas que origina el uso imprudente de las palabras (no digamos ya el abuso flagrante y doloso) parece sorprendente que no se haya inventado algún sutil aparato o balanza, más o menos digital, que sopese las palabras, tomadas individualmente o en el contexto de frases. Este aparato, siempre recomendable, sería de uso obligado en ciertos casos: por ejemplo en las relaciones de pareja, matrimonial o de hecho (sin discriminación de orientación sexual evidentemente). Su uso evitaría grandes conflictos e incluso es presumible que redujera sensiblemente la impropiamente llamada violencia de género. (El prototipo de la imagen solo sopesa las palabras gruesas e injuriosas susceptibles de ser perseguidas penalmente).
Mano de pianista El pianista amaba sus manos porque eran su medio de expresión. Por eso, cuando, de tanto usarla, su mano derecha empezó a dolerle, acudió al médico. Se hicieron pruebas y el pianista pudo por vez primera conocer el interior de su mano; su verdad íntima; su profunda arquitectura. Su porvenir.
Retrato San Juan afirmó, en su evangelio, que el demonio es homicida desde siempre y que en él no hay verdad alguna. También se ha dicho que bajo cualquiera de sus nombres (Satanás, Belcebú, Calumniador, Príncipe de las tinieblas, Padre de la mentira, Mal-maligno etc.) es astuto y procura pasar desapercibido para mejor tentar al hombre y, obviamente, a la mujer. No obstante, si nos fijamos bien, siempre acabamos reconociéndole. Fuera o, lo que es peor, dentro.
Precisión.
Un tornillo micrométrico permite calibrar décimas,
o incluso centésimas, de milímetro, lo que garantiza una exactitud
necesaria en muchos trabajos, y sobre todo sustituye al ojo de buen
cubero, al más o menos y al aproximadamente, por datos objetivos,
irrefutables, inopinables.
La medición de uno mismo ya es harina de otro
costal. San Agustín decía que pocos son los hombres (y mujeres por
supuesto) que se forman un juicio cabal sobre su propia valía. Afirmaba
que la mayor parte o se subestima o lo contrario.
Y en cuanto a la medición de las conductas y de
los valores ajenos, a la vista de las descalificaciones y desencuentros
permanentes a los que asistimos cotidianamente, diríase que en lugar de
tornillos micrométricos se usan lentes aberrantes con calculada
precisión.
Parece ser que los sicólogos y siquiatras se
disponen a estudiar el complejo tema de la percepción de la realidad.
Personajes
A aquellas personas que adquieren notoriedad, por
causas muy diversas, se las considera personajes. ¡Vaya personaje¡ Todo
un personaje. Un gran personaje. Siniestro personaje, etc.
En la mente de todos están grandes y terribles
personajes. Suele suceder, sin embargo, que quienes para unos son
grandes personajes, para otros son personajes detestables. Por eso es
prudente no entrar en concreciones.
En la imagen, un personaje: Jack el destripador.
Uno de los más siniestros sin duda, pero no el único.
(Cada lector puede mentalmente elaborar su lista
personal de personajes abominables). 54
Individualismo
Actualmente se critica el exceso de
individualismo. Demasiado individualismo se dice: todo el mundo se cree
único y eso lleva a la insolidaridad y en última instancia a la más
atroz de las soledades: la soledad del yo.
La raíz de la neurosis no sería sino la pérdida
del sentido de comunidad. Sin embargo el filósofo José Ortega decía que
estamos radicalmente solos, y que el amor y la amistad son intentos
(simplemente intentos decía) de salir de esa radical soledad.
A pesar de todo, cuando uno ve los mítines
políticos, los estadios de fútbol, o la moda en el vestir (todas esas
afiladas e inquietantes puntas de zapatos de las señoras, por tomar un
ejemplo), surgen serias dudas sobre el pretendido individualismo, y un,
no menos, atroz gregarismo se pone de manifiesto.
La salud social está garantizada.
Animales
Desde el punto de vista simbólico, y de acuerdo
con antiguas tradiciones, hay animales antagonistas, es decir opuestos
entre sí.
Así, las avispas serían la antítesis de las
abejas, como los sapos lo son de las ranas. Yen el caso de los sapos
todavía es peor: los sapos representan el aspecto infernal de las ranas,
de manera que si las ranas están asociadas a la creación y a la
fecundidad, los sapos lo están a la destrucción y a la muerte. Por eso
tienen, como el basilisco, una mirada fascinante, y son venenosos.
Y sin embargo, escuchamos frecuentemente que tal o
cual persona se ha comido un sapo o se come un sapo todos lo días. Y no
pasa nada.
Claro que es en sentido metafórico. 58
Torturas Se critica mucho a Hobbes por haber dicho que el hombre es lobo para el hombre. No obstante el hecho turbador de las torturas se repite incesantemente a lo largo y ancho de la historia, y constituye, lamentablemente, un fenómeno universal. No deja de ser significativo que el cristianismo, con sus más de dos mil millones de adeptos, se funde (al margen de otras peculiaridades teológicas) en el hecho de la pasión, tortura y muerte de un hombre. Las preguntas surgen inevitablemente. ¿Es la tortura una conducta imposible de erradicar? ¿Es la crueldad consustancial a la especie humana, al igual que otras pasiones, como el amor y el odio? Torturantes preguntas de difícil respuesta. 60
Salud mental
Somos pensados por nuestras ideas. Somos soñados por nuestros sueños. Cómo emergen nuestras ideas; de donde vienen nuestros sueños, es un enigma. Hay buenas ideas (eureka) y las hay pésimas y obsesivas. Hay hermosos sueños, y hay pesadillas atroces. Los indios americanos, inspirándose en la sabia araña, inventaron los cazasueños, que filtran las ideas, los sueños y los ensueños, tolerando los buenos y devorando los malos.Sabia actitud, porque las ideas y los sueños condicionan nuestro destino.
Pesadilla Pesadilla Cuando el anacoreta travestido de Marilyn Monroe solicitó al Sr. Alcalde la celebración, junto a su pareja, de un matrimonio civil con plenitud de efectos jurídicos, una sensación de ansiedad e incertidumbre recorrió el Consistorio. El Alcalde no quiso asumir soluciones en soledad y planteó el tema al Pleno. El debate, como era de esperar, fue arduo y agrio. El desenlace sorprendente; y es que a estos temas relacionados con la sexualidad y la decencia hay que echarles mucha imaginación. Menos mal que no era más que una pesadilla.
Las horas
En el instante mismo en que nacemos entramos en la Historia (en la Historia en general y en la nuestra en particular). La primera hora tras nacer ya nos hiere. El Registro Civil es el libro de nuestra historia individual, y su primera página, el acta de nacimiento. Otras cuantas páginas, no muchas, se escribirán después. El vector del tiempo, se dice, es lineal: siempre hacia adelante. Los antiguos mitos creían en el tiempo circular, en el eterno retorno. Nosotros descreemos del tiempo cíclico y hemos optado por la Historia tensa e irretornable. Y no solo nosotros; ya en relojes de sol medievales se podía leer: todas hieren, la última mata. Las horas, naturalmente.
La ley del gatillo
También le llaman la ley del todo o nada. Imaginemos una bala en la recámara de una pistola. La bala permanece allí inerte mientras apretamos el gatillo hasta un punto; cuando lo rebasamos, instantáneamente la bala estará en cualquier punto del recorrido de su trayectoria; menos en la recamara. Antes no había pasado nada; después, ha pasado todo. Otras formas de la ley: vida o muerte; amor o desamor; noche o día; lleno o vacío. Conmigo o contra mí. Terrible ley la del gatillo: inexorable, sin matices, irreversible. Terribles sus consecuencias. A la vista están algunas. ( Todos los días en TV.)
Fetichismo
Desde el punto de vista científico, el fetichismo es una parafilia que consiste en vincular necesidades y fantasías sexuales a objetos no vivientes. Como, por otra parte, el término fetichismo deriva etimológicamente de hechicero, y la hechicería no es sino un conjunto de prácticas mágicas, podemos concluir que el fetichista es un mago que se hechiza a sí mismo mediante el uso de objetos no vivientes, a los que dota de un excitante valor sexual capaz de satisfacer sus fantasías y necesidades sexuales. Astutos; artistas a su manera, los fetichistas.
Las flores
El mundo de las flores, como el de los insectos, es enormemente variado. Hay flores silvestres, flores beatíficas y sencillas como las florecillas de San Francisco (las hermanas flores). Hay, tambien, flores fastuosas, lujo de la Naturaleza, que atraen irresistiblemente a insectos y humanos. Hay, en fin, flores carnívoras, alevosas y tramposas; flores sin retorno, de irás y no volverás, que fagocitan a sus huéspedes. Y hay otras de las que más vale no hablar.
La Fiesta Decir ¡torero¡ ¡torero¡ es como decir ¡valiente¡ ¡tío grande¡ Yo, en mi infancia, me he criado, en alguna medida, en un ambiente en el que se cultivaba la liturgia de los toros. Mi tío en la feria de San Isidro tenía entradas para sí e invitaba, por turnos, al resto de la familia. También disponía de diversas marcas de puros habanos, mejores y menos buenos, que fumaba selectivamente según la importancia de las corridas. La verdad es que el toro sufre mucho, y el ambivalente sentimiento del público frente al torero que arriesga la vida para goce o diversión del respetable, da que pensar. También el que la llamada fiesta de los toros sea precisamente la Fiesta Nacional, y España, por antonomasia, el Ruedo ibérico. ¿Seremos al final diferentes ?
Supervivencia
Inapetencia; apetito; hambre; voracidad. La inapetencia no es buena: preocupa a las madres, a los siquiatras y a los cocineros. El apetito es saludable y no preocupa a nadie. El hambre es un estado de necesidad y cuando es colectiva debería, realmente, preocupar a los políticos. La voracidad es un desarreglo profundo con graves consecuencias: bulimia en lo individual, monopolios en lo social, y guerras en lo internacional. La voracidad se puede resumir en una frase: todo para mí y nada para los demás.
Los uniformes Fantástico invento el uniforme. Si por naturaleza todos somos iguales (mamíferos implumes), cuando vestimos un uniforme adquirimos, por arte de magia (al menos en apariencia), las cualidades propias del estamento o grupo uniformado: jueces, fiscales, militares, obispos, monarcas; e incluso cocineros. En algunos casos, como el de los estudiantes, se ha renunciado al uniforme. ¿Podríamos prescindir totalmente de los uniformes y de los rituales que conllevan (el increíble paso de la oca por ejemplo) sin consecuencias?. Difícil de imaginar: y es que, diga lo que se diga, el hábito hace al monje. 78
Lo insólito Mi tío era un excelente artesano y un pintor aficionado razonable. Pero cuando se hablaba de Picasso y otros modernos (hace de eso años), se ponía furioso y afirmaba categóricamente que toda esa pintura era una burla. Pienso qué diría si hoy viera esta muñeca de seno breve, desmembrada y con cara de bombilla. Sería muy difícil que aceptara que no es una burla y una provocación.
A mí, de verdad, me gusta. 76
Los ángeles Aunque no lo reconozcamos expresamente, en algún momento todos hemos creído, creemos, o creeremos en los ángeles. Es cierto que hay ángeles y ángeles: el ángel de la guarda (de dulce compañía); el ángel del Señor (angelus), especialmente entronizado en los conventos; los ángeles de la ciudad de Los Angeles (con su enorme y reciente catedral); e incluso los ángeles de Charlie, si bien estos últimos son de naturaleza diferente (carnales y belicosos). Personalmente me quedo con el ángel de la guarda: fiel, doméstico y eficiente.
La huida hacia adelante Si colocado en una situación límite, el jinete, el inversor, el empresario, el montañero, el inmigrante, el ciclista, o Vd. mismo, decide tirar para adelante, arriesgarlo todo, quemar las naves, jugársela, pues sépalo, está haciendo una huida hacia delante. A veces sale bien y generalmente mal. Y es lógico, pues se trata en definitiva de una huida, una evasión, con lo que supone de precipitación e improvisación. A Hernán Cortes le salió bien (depende de que lado se mire). A Cristóbal Colón, y en especial a los Reyes Católicos, redondo. A Mao Tse Tung, y en concreto a los chinos, fatal. Para los españoles no tiene nada de particular; no en vano de perdidos al río es una frase hecha.
Don Juan Por alguna causa no del todo clara, el mito de Don Juan constituye un verdadero arquetipo y ha inspirado numerosas obras literarias. El burlador de Sevilla de Tirso de Molina, si no fue la primer obra que se escribió sobre el personaje de Don Juan, sí es una de las más importantes. Luego tenemos el Don Juan intelectual de lord Byron, el Don Juan sicoanalítico de Montherland, y por fin, entre otros Don Juanes diversos, el Don Juan Tenorio de Zorrilla, siempre fiel al calendario... Y a esto Don Juan se arrojó y escrito está... etc. La primera vez que lo vi era niño y todo fue bien hasta la escena del cementerio, cuando envuelto en una sábana blanca apareció el Comendador e intentó arrastrar a Don Juan hacia su tumba. El terror se apoderó de mí a pesar de que veía sonreír con suficiencia a mi primo que era cuatro años mayor. Todavía no me he repuesto del todo. Aquel Comendador, este Comendador, son mucho Comendador. Inquietantes. 86
Como pájaros Parece ser que fue Santa Teresa, que era muy dada a hacer frases ingeniosas, quien llamó a la imaginación la loca de la casa. También se ha dicho de ella que es una arma enormemente poderosa y que hay que dejarla volar. Y puestos a volar, son los músicos y los poetas los que más vuelan. Así San Juan de la Cruz habla mucho de vuelos: que voy de vuelo...al aire de tu vuelo...mil vuelos pasé de un vuelo...en el vuelo quedé falto... Los expertos en sueños aseguran que casi todos hemos soñado en alguna ocasión que volamos. Nos arrojamos (en sueños naturalmente) desde una ventana o un balcón al vacío, y de repente vemos que volamos. Y nos parece natural. Algunos fantasiosos incluso creen que debemos haber volado en algún momento y aunque hemos perdido las alas conservamos la tendencia. Platón dijo: somos dioses y lo hemos olvidado. Puede ser que exagere. Quizás, simplemente, somos hombres con aspiraciones de ángeles. Me refiero solo a lo de volar. 88
Odiando Voy al grano. ¿ Es el odio necesario? ; o dicho de otra manera, ¿podemos vivir sin odiar?. Tanta insistencia en la necesidad de amar ¿ no será una sino una bien intencionada manera de exorcizar la insoslayable realidad del odio?. Hay quienes incluso afirman que el odio da sentido a sus vidas. El propio Freud insistió mucho en la existencia de un instinto autónomo letal, alimentado lógicamente por el odio: hacia los demás o, y, hacia uno mismo. ¿ Que pensar?. Yo, desde luego, entre otras muchas cosas, odio las colas y las agencias tributarias. ¿ Y Usted?.
Saurios Dicen los científicos que no tenemos un cerebro sino varios que se han ido incorporando sucesivamente a lo largo de la evolución. El primero y básico, el cerebro reptiliano, está centrado en el ataque y la huida, es decir, en la supervivencia. Luego vino, al parecer, el cerebro afectivo, que nos permite amar y formar grupos sociales más o menos bien avenidos. Finalmente, el cerebro cognoscitivo o razonador, con la gran particularidad de la autoconciencia y su correspondiente necesidad de justificarse. Así las cosas, no es infrecuente que el reptil que llevamos dentro se muestre indecorosamente poco razonable. Ya lo dijeron los antiguos: primero vivir, luego filosofar. El darnos cuenta de ello no cambia mucho la realidad, pero, al menos en apariencia, nos ayuda a asumir lo incomprensible. Paradojas del tercer cerebro (el más moderno). 92
Sexualidad Tabúes aparte, el acto sexual (voluntario naturalmente) es, de un lado, un acto finalista, fundamentalmente instintivo, que busca la generación de nueva vida. Al mismo tiempo es un acto placentero, pues de no ser así, al decir de algunos bien informados, correría gran riesgo la continuidad de la especie. Por último, y esto es significativo, es un acto de entrega y aceptación mutuos, que debería culminar en la fusión amorosa, con momentánea pérdida de la individualidad de los amantes. Si aceptamos lo dicho, la conclusión es que el acto sexual es necesario, placentero y trascendental; y por tanto, deseable, sano e importante. Si luego en la práctica las cosas no salen bien es probablemente porque estaban mal planteadas o por falta de pericia. Buena suerte.
Paradigmas También se habla de modelos. Los fenómenos complejos de la vida (como la propiedad, la familia, la ciencia, la etnografía, las matemáticas etc.) se intentan explicar (con fortuna varia) mediante modelos o paradigmas. Por ejemplo: el dualismo es un paradigma que mantiene que al margen del cerebro existe el alma o la mente. El monismo es un modelo que afirma que la mente anida en el cerebro; en el mejor de los casos no sería sino un producto emergente de la materia cerebral. Esta distinción, ya se comprende, no es banal, pues de ella depende nuestro futuro a largo plazo. Los paradigmas cambian, se olvidan, se superan y, a veces, retornan. Así, el modelo capitalista vuelve a China. Lao Tse, Confucio, Mao, Fu-Manchú... Paradigmas.
Metropolitano La realidad es como un milhojas; en el sentido de verticalidad. Es como un rascacielos con muchos pisos y numerosos sótanos. Así que si estamos arriba del todo, casi tocamos el cielo; si en los subsótanos de abajo, más cerca del tórrido y líquido magma del corazón de la tierra. De esta forma, si somos ágiles y estamos entrenados, podemos fluctuar con facilidad del cielo al infierno; y de hecho lo hacemos. Cuando viajamos en el Metro estamos, incuestionablemente, bajo tierra. Pero que duda cabe que podemos caer mucho más bajo. Precaución.
Payasos Aunque se sigue aconsejando la risa como terapia y el humor como actitud y forma de evasión, no proliferan en la actualidad los payasos profesionales. No es fácil, en absoluto, ser un buen payaso. Conocí en mi infancia a grandes payasos: a Ramper, Pompof y Teddy, y a Charlie Rivel (que a pesar de su nombre era español). Charlie Rivel era un genio; un filósofo y un observador. Decía que todo lo que hacía lo aprendía en los parques, observando en especial a los niños. No hablaba prácticamente nunca. Lo más que le oí decir de una pulga imaginaria que mostraba entre los dedos, es que tenía los ojos azules. Y eso después de mucho obervarla. Hoy vemos muchas payasadas, la mayoría sin gracia y en ámbitos impropios, es decir, fuera de los circos; aunque a veces también sean redondos. Hagamos el elogio de los payasos para que vuelvan. Se trata de un caso de interés público y necesidad social.
Consulta Se decidió a consultar a un médico. Le expuso los síntomas: se sentía profundamente insatisfecho y mal comunicado. Tenía la sensación, incluso a nivel físico, de que la sociedad en general carecía de fundamento sólido y de que en cualquier momento podía producirse un caos y generalizarse el absurdo. A menudo pensaba, en contra de toda evidencia, que eran los otros y no él los culpables de sus fracasos. Necesitaba autoafirmarse hablando de sí mismo y exponiendo interminables quejas y censuras. Tenía una manifiesta dificultad para perdonar las ofensas reales e incluso las imaginarias. Hablaba incesantemente consigo mismo manteniendo monólogos frecuentemente enojosos y agotadores. Era incorregible y tenaz en sus errores, reincidiendo constantemente en los mismos a pesar de las consecuencias. El diagnóstico fue el siguiente: síndrome mixto de lucidez y humanitis esencial con indicios acusados de yoitis. En realidad, a juicio del médico, no se trataba propiamente de una enfermedad sino de una forma de ser propia de la especie en el momento evolutivo en que se encuentra. En cuanto al tratamiento a seguir, le fue recetada: para la lucidez una dosis de ilusión y autoengaño que debería tomar en tanto durara. Para la humanitis y la yoitis, dosis masivas de paciencia, de por vida. No hacía falta que volviera a la consulta.
La visitadora Tiene infinidad de nombres; unos la llaman la parca; otros la comare seca; la diosa Kali; la vieja dama; la pelá. Mi tía la llamaba la morena.En castellano su nombre es lisa y llanamente La muerte.Shakespeare decía que deberíamos desearla devotamente, y el poeta persa pensaba que su presencia no es urgente porque para dormir tenemos toda la eternidad. Aquí la llamo La visitadora.Bien mirada parece atractiva, pero no es aconsejable dirigirle la palabra. 104
Idolatría En sentido estricto, ídolo es un objeto dotado de poderes sobrenaturales y al que se rinde culto. Se trata en general de imágenes antropomorfas adoradas por los pueblos primitivos. Dado que el fútbol es objeto de culto, es lógico que tenga sus ídolos. Entre muchos (y bien conocidos por todos), el que se muestra en la imagen. 106
El hombre del saco De siempre a los niños se les ha contado fantásticas historias de buenos y malos. Entre otros muchos, buenos son: los Reyes Magos, Papa Noël, el ángel de la guarda, el hada madrina etc. Y entre los innumerables malos, hay dos de gran tradición, aunque hoy se hable menos de ellos: el Coco y el Hombre del saco. -¡ Que viene el Coco¡ Duérmete niño que viene el Coco y se lleva a los niños que duermen poco- El hombre del saco mete en su saco a los niños molestos y se los lleva silenciosamente, todos revueltos allá en el fondo. Y a oscuras. Por razones de edad y otras, descreo, como diría Borges, de los Reyes Magos y de Papa Noël. Creo poco en el Coco, pero siento aún gran respeto por el Hombre del saco. Ese gran saco profundo y oscuro.
La Sombra Para el pensamiento antiguo, también llamado arcaico o primitivo, la sombra, al igual que las huellas de los pasos, pertenecen al yo. Somos algo más que nuestro cuerpo; la sombra prolonga nuestra personalidad. Ha sido sin embargo la llamada sicología de las profundidades, particularmente C.G. Jung, la que ha elevado La Sombra al rango de otro yo; ese sosia que en la penumbra del inconsciente convive con el que creemos ser, y llegado el caso se nos impone, nos contraría y nos domina. Puede ser que todo sea un espejismo; una fantasía inquietante.
Sombra negra. Negra sombra.
Acorralada Estaba allí. No sabía como podía haberla encontrado a pesar del tiempo transcurrido; a pesar de la distancia interpuesta, de todas las cautelas adoptadas. Al fin había acabado por encontrarla y aparentemente no había posibilidad de escape: estaba acorralada. Pero una mujer desesperada e inteligente como Amelia, es capaz de cualquier cosa. Y así fue, como sucedió. -En definitiva había que asumir que tenía razón al perseguirla y acorralarla- se dijo Amelia. Después de tantos riesgos conjuntamente asumidos, se había quedado con todo; no tanto por codicia como por desafío y necesidad de afirmación personal y de autoestima. Así que se lo dijo abiertamente, consciente de que la arrogancia era su punto flaco: -¡Enhorabuena¡. Nunca pensé que pudieras llegar a encontrarme. Has ganado y lo acepto.Con naturalidad y bajo su mirada desdeñosa e irónica, Amelia sacó un cigarrillo. También su diminuto mechero-pistola. Ni siquiera lo vio venir. Asombrosa la precisión y eficacia de un arma tan pequeña y discreta. -¿ No me guardas rencor, verdad? -le dijo al cadáver. -Hoy por mí, mañana por ti-. Amelia encendió el cigarrillo. Casi se había había hecho de noche.
El corazón De antiguo se ha creído que el amor era cosa del corazón. Así hablábamos, y seguimos hablando, de tener o no tener corazón; dar, entregar o poner el corazón. Y también de romper el corazón (el propio o el ajeno). Ahora sabemos que el corazón no es sino un motor de impulsión: sístole, diástole. Todo estaría bien si no fuera porque se infarta con facilidad. A menudo por falta de amor. 114
A flor de piel Vivimos en nuestra piel. La piel es la frontera con la realidad; por el norte, el sur, el este y el oeste. Cuando no hay un buen entendimiento sexual los franceses dicen que se trata de una cuestión de piel. Curzio Malaparte escribió La piel, y un dramaturgo que no recuerdo en este momento (pero lo puedo consultar en internet) La piel de nuestros dientes. Cuando estamos exasperados decimos que tenemos los nervios a flor de piel; y cuando llevamos las cosas a límites extremos decimos que nos hemos dejado la piel o el pellejo en ello. La piel: una obsesión.
Maniqueísmo El maniqueísmo, como sabemos, es reduccionista, en el sentido de que interpreta la realidad en términos estrictos del bien y del mal. Frente al mal está el bien; y frente al bien el mal. No hay término medio; luz y tinieblas sostienen una lucha sañuda y encarnizada. El riesgo de esta actitud reside en que al suponer, más o menos gratuitamente, que estamos del lado del bien, se convierte a quienes no comparten las mismas ideas en enemigos a eliminar, pues obviamente están del lado del mal. Y entonces se empieza demonizar. Es decir, como nosotros somos ángeles, los otros son necesariamente demonios. El mecanismo sicológico es simplista pero sigue funcionando con éxito desde el Siglo III. A la vista está.
Vértigo Mi imaginación no cesa de asociar imágenes y palabras. Pasan vertiginosas por mi pantalla mental encadenando insólitas e inesperadas asociaciones mentales. Me siento desbordado cuando mi cerebro no obedece a los impulsos de frenado que le envía mi voluntad. Debe ser cosa del sistema vegetativo autónomo. Resignado, adopto la sabia postura de testigo. La imaginación, la loca de la casa la llamaba Santa Teresa de Jesús, es así. Más vale no contrariarla. 120
Hipoxia emocional Si la hipoxia, o mal de alturas, conduce al desvanecimiento y eventualmente a la muerte por falta de oxigeno, la que pudiéramos llamar hipoxia emocional, conduciría al decaimiento y eventual muerte emocional por falta de amor. Como es sabido, en la religión cristiana la severidad y el rigor del Antiguo Testamento fue dando paso (abrupta, al decir de unos o paulatinamente al decir de otros) al amor como núcleo o centro de referencia del Nuevo Testamento. Los Evangelios son una historia de amor a nivel cósmico. De las muchas interpretaciones cinematográficas del mito del vampiro, una de las más interesantes (la de Herzog), es la que le presenta como un ser sediento de amor más que de sangre. Ya en uno de sus primeros poemas García Lorca decía: tanto vivir ¿ para qué? ; el camino es aburrido y no hay amor bastante. Y Lola Flores no hace tanto: la vida sin amor no vale ná. Algo pasa. 122
Vigorexia La lista de adicciones aumenta sin cesar. Muchas aficiones y actividades que nos parecían sanas y recomendables esconden en su interior (al decir de lo sicólogos y siquiatras) el desorden de la adicción. Es decir la compulsión, el exceso, la dependencia. Al parecer los gimnasios están plagados de vigorexicos/as, siempre insatisfechos con sus cuerpos que a nosotros nos parecen envidiables y a ellos canijos. Y luego suma y sigue: los adictos al trabajo, al sexo, a la escritura (hipérgrafos), a las nuevas tecnologías, e incluso, últimamente, a tomar el sol. Es decir que el mismísimo Diógenes tomando todo el día el sol en su barril, era en realidad un disimulado adicto al astro rey. Sugiero (maliciosamente desde luego) incluir en la relación de las adicciones, la propia de sicólogos y siquiatras, adictos compulsivos a descubrir adicciones por doquier y a dar consejos a los demás aunque no se los pidan. A ver si así se controlan un poco.
Vivencias En la mayor parte de los monasterios encontramos la misma vivencia: esos profundos contrastes entre luces y sombras. Altas luces y sombras densas sin solución de continuidad; una trama de sombras y luces a modo de tela de araña, en la cual, fascinados, quedamos atrapados. En alguna parte leí la siguiente frase: quien sabe de música, sabe de silencio; quien sabe de luz, sabe de tinieblas. Se la comenté a un monje, y me dijo que reflejaba perfectamente la esencia del misticismo. Misterios. 126
Misterios Aceptar que hay cosas, situaciones, circunstancias, misteriosas; que existe, en última instancia, un misterio, el misterio, implica aceptar que hay algo oculto, cerrado, hermético, inasequible, a lo que no podemos acceder, aunque aspiremos a desvelarlo. Por el contrario, negar el misterio significa afirmar que no hay más que lo que hay y tenemos a la vista, por lo que toda búsqueda es estéril y no hay nada que buscar ni que encontrar y solo el proponerlo supone ya una superchería. En términos generales, la razón es poco amante de los misterios; y el arte y el amor, poco razonables. Así pues, estamos ante una cuestión compleja y controvertida donde las haya. Todo un misterio.
Phallos La pureza y la obscenidad están en la mirada. Es la mirada la que categoriza; la que atribuye sentido. El falo, por tomar un ejemplo, como símbolo de vida y de fertilidad ha sido venerado en todas las civilizaciones: en las pinturas rupestres, en las culturas antiguas pre-hispánicas, en Grecia, en Egipto, en la India. Fue el símbolo de Dionisio, y en Roma los romanos lo divinizaron bajo la advocación de Fascinus Deus.Aquí la imagen nos muestra una piruleta con forma de falo; un dulce Lingam de Siva. Haz lector tu lectura personal.
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